Algo que no volveré a hacer es comprar las albóndigas ya hechas...I'm sorry tenía que probar cómo salían para comprobar si me salía rentable en cuestión calidad/tiempo. No es que estuvieran malas...pero claro, como las hechas en casa nada de nada...y tampoco cuestan tanto de hacer. Las podemos dejar de un día para otro o hacer muchas y congelarlas, así el día que nos apetezca sólo será cocinarlas y ganaremos en tiempo y calidad.
Ingredientes
- 12 albóndigas de pollo
- 1 tomate rallado
- 1 cebolla
- guisantes en crudo
- 1 taza de caldo de ave (Knorr)
- Aceite
Necesitamos
- 1 tartera
Preparación
- Pasamos las albóndigas por harina y las freímos para que cojan un poco de color.
- Mientras, doramos la cebolla picada en la tartera y añadimos las albóndigas cuando estén listas.
- Introducimos el tomate rallado y lo dejamos cocinando todo 3 minutos.
- Añadimos la taza de caldo y los guisantes. En 5-8 minutos está listo!
Truco: Es importante controlar el tiempo porque si nos pasamos las albóndigas quedarán duras





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